Cada día, desde que despertamos, debemos tomar decisiones, de primera mano, debemos resolver el dilema: Me levanto en este momento o hago un sueñito más (el cual a veces se hace más largo de los esperado), luego, decidir si darnos un baño o dejarlo para más tarde, en fin, si te das cuenta, todo el tiempo, a veces hasta sin darnos cuenta, estamos tomando decisiones.
Las decisiones que tomemos hoy, pueden ser trascendentales en nuestro futuro, tomar la decisión de tomar clases de canto, baile, Karate, computación, etc., de alguna manera repercutirá en nuestro futuro. El dar prioridad a unas decisiones sobre otras es lo que marca nuestro grado de madurez.
La decisión de dejar la escuela, la decisión de fumar o no fumar, de usar o no drogas, de beber licor o abstenerse, en fin, cada decisión de hoy, con seguridad afectará nuestro futuro.
Por eso, es imperativo de crear conciencia de importancia que tiene la madurez con la cual tomamos decisiones, cuando lo hacemos por acompañar a alguien, por solidarizarnos con un amigo o amiga y no por que sea realmente nuestra decisión, en la mayoría de los casos nos coloca en una situación muy molesta, debido a un compromiso que tal ves no estemos dispuestos a concluir, pues podemos llegar al grado de no entender que es lo que hacemos o simplemente gastamos recursos como el dinero o el más importante e irrecuperable de todos: nuestro tiempo.
La disciplina
El ser humano por naturaleza, viene destinado a actuar por instinto, es decir, tenemos aún un gran dominio de los instintos sobre nuestros actos, increíblemente cierto es, que ni siquiera nosotros sabemos como actuaríamos en una circunstancia que nos sea totalmente desconocida.
Claro está que gran parte de estos instintos, nos salvan la vida a cada instante, ya que nos permiten ser cuidadosos en el manejo de ciertos elementos que podrían causarnos daño físico, como lo es el temor natural al fuego, al agua, a las alturas, miedos, que sin llegar a ser fobias, son realmente componentes de nuestro instinto de conservación.
Para poder "ordenar" nuestras prioridades, es necesaria la implementación de reglas que nos permitan, de manera secuencial, poder ir realizando las tareas que coadyuven a la finalización de nuestros proyectos. A este orden y a su fiel cumplimiento se le denomina DISCIPLINA.
En cualquier orden de nuestras vidas, ya sea en el orden social, laboral, estudiantil, etc., se hace necesaria esta clasificación de deberes y obligaciones, lo cual permite que desempeñemos plenamente cualquier actividad que se nos sea asignada o que nosotros mismos hayamos dispuesto realizar.





En realidad tomaremos buenas decisiones si basamos nuestro pensar en un proceder disciplinado.
ResponderEliminar